Aunque estos mandamientos no están escritos en ningún manual es apropSin duda, la esposa del pastor posee el status más elevado entre todas las esposas del mundo.  Por lo tanto, el sitial que ocupa la pone en un nivel tal que puede ser observada de cerca como de lejos.

Todo lo que haga y lo que diga es de trascendencia en la iglesia, en el hogar y en cualquier círculo.

Ella debe y puede destacarse entre la gente más culta y cristiana de la sociedad, si desea alcanzar un prestigio que honre la causa de Dios.  Esto lo puede obtener sin dinero y sin “pedigree”.

Ahora, siendo la asesora más cercana del siervo de Dios, del ministro del Señor Jesucristo, debe ser sumamente cuidadosa, debe tener mucho sentido común y seguir principios que inspiren a la grey del Señor y a todos los que se relacionen con ella.  Por lo tanto voluntariamente adoptará normas de autodisciplina, de servicio, dedicación, estudio, devoción y además a fin de que sea un ejemplo digno para aquellos a quienes desea guiar y servir.

1. FUNDAMENTOS DE SU ETICA
A. Donde quiera que actúe lo hará como a la vista de Dios.
B. Será honesta.  Sus palabras y su trato serán el fiel reflejo de lo que es y lo que piensa.
C. Usará la diplomacia, pero no la politiquería.
D. No confundirá principios con prejuicios.
E. Procurará ser semejante a Cristo en su actitud personal y en su conducta hacia otras personas, sin tener en cuenta la nacionalidad la condición social, cultural o situación económica.
F. Practicará la regla de oro en todas las relaciones humanas.

2. SU RELACION CON LA IGLESIA
A. Si no median impedimentos de salud o incapacidad manifiesta, aceptará la responsabilidad y el lugar que se les asigne manteniendo normas de estricta disciplina.
B. Sabe que Dios y la iglesia esperan resultados positivos de ella. Por eso:
­ No procurará cubrir su improductividad con una cortina de excusas elaboradas a fuerza de dialéctica.
­ Estará dispuesta a planificar, y a oír para actuar.
­ Mantendrá una actitud cristiana hacia la hermandad en general y hacia los oficiales de la iglesia; y no esperará de ellos más de lo razonable.
­ Se mantendrá imparcial con todos los hermanos de la iglesia.
­ Bajo ninguna circunstancia comentará confidencias que se le hagan.
­ Actuará con generosidad y desprendimiento dando de sus fuerzas, aptitudes y recursos.
­ Cuidará de sus deberes más que de sus derechos.