Ha llegado la vejez con idea de destruirme,

Pero yo me he puesto firme y con ella lucharé.

El pasado que se fue sacó ida sin regreso,

Y no conforme con eso, se llevó mi juventud

Dejándome sin salud, fea gorda y sobrepeso.

 

Pero creo que estoy sana, no soy persona achacosa,

Aunque tengo varicosas y un tobillo se me inflama.

A veces cojo la cama porque me duele un riñón,

Me palpita el corazón, tengo dolor de huesos

Y a pesar de todo eso ¡Me siento como un cañón!

 

Todos tenemos problemas aunque piensen lo contrario,

Los juanetes y los callos, me ponen en un dilema.

Cuando tengo alguna pena siento una gran presión

Que me empieza en el pulmón y me llega hasta los huesos,

Y a pesar de todo eso… ¡Me siento como un cañón!

 

Yo pienso que estoy entera y lo voy a demostrar,

Aunque luego al caminar me molesta la cadera.

Para caminar afuera ya necesito un bastón

Evitando un resbalón, o en la calle algún tropiezo,

y a pesar de todo eso… ¡Me siento como un cañón!

 

Tengo en un brazo bursitis, dolor en una costilla,

Y me falla  una rodilla porque padezco de artritis.

En una pierna; flebitis, en el cuerpo comezón

Y se me encoge un tendón que el cuello me deja tieso,

Y a pesar de todo eso… ¡Me siento como un cañón!

 

Si cuenta no quiero darme de que mi rostro está viejo

Al pasar por un espejo no se me ocurre mirarme,

Más aunque quiera engañarme mi cara es un acordeón,

El cuerpo una salazón, pero lucho por vivir

Y les quiero repetir: ¡Me siento como un cañón!