Pecadora:  Yo no estoy precisamente segura de dónde vino esta caja de piedras. Parece como si la hubiera estado cargando toda mi vida. Antes no pesaba tanto. Es extraño, pero parece que entre más mayor me pongo, más pesada se vuelve. (Parece cansada; con los hombros caídos.) Con cada día que pasa encuentro más y más piedras en mi caja. (Pone la caja en el suelo y se sienta al lado).

A duras penas recuerdo mi primera piedra. Creo que tenía alrededor de 4 años. Le mentí a mis padres sobre cómo se rompió un jarrón. No era una mentira grande pero después de que mentí, fue cuando noté esta caja con una sola piedra adentro. Agarré la piedra. (Busca dentro de la caja entre todas las piedras). Sí, aquí esta la primera piedra, la saqué de la caja y estaba  muy sucia. (Limpia la piedra con su ropa). Tenía la palabra “Mentira” escrita sobre ella. Simplemente la eché devuelta en la caja. (La vuelve a poner dentro de en la caja). No es nada grande pues, después de todo, simplemente era una  mentira pequeña.

Sí, exactamente. No era ninguna cosa grande,  pero ¿por qué me sentí tan mal? ¿Por qué en ese momento me sentía como si nadie podía amarme?

Pero ahora tengo tantas de estas piedras. (Alcanza adentro de la caja y saca una piedra). Esta dice: “desobediente a los padres”. ¿Y qué importa? Lo único que ellos hicieron en la vida fue fastidiarme todo el tiempo. (Pone la piedra en la caja y saca otra). “Decir malas palabras”. Es muy difícil evitar que me salga una mala palabra de vez en cuando. (Saca las piedras más rápidamente y las lee). Mentiras en mi declaración de renta, robar cuando voy a las tiendas, tomar dinero que no es mío, burlarme de otras personas, decir mentiras, odiar, quejarme, mentir de nuevo. (Se agarra la cabeza en desesperación, y entonces pone las piedras en la caja).

Antes de darme cuenta, yo estaba llevando esta caja pesada de piedras por dondequiera que iba. (Despacio se esfuerza por alzar la caja de nuevo). Cada piedra es un recuerdo de la suciedad en mi vida. Cada libra de peso es un recuerdo del pecado en mi vida.

Me siento tan mal. ¿Por qué habré hecho todas esas cosas? ¿Hay alguien que pueda amarme tanto que pueda perdonarme? (Inclina la cabeza).

(CANCIÓN)

Tengo miedo de hablar con cualquiera sobre todas mis piedras. Sé que ellos realmente se defraudarían de mí. Intenté hacerlo con una amiga. (Amiga #1 entra del lado derecho de la plataforma). Ella sacó una piedra de la caja. (La amiga #1 coloca su caja en el suelo y toma una piedra de la caja de la Pecadora. La amiga #1 sonríe cuando ella lo mira).

AMIGA #1: ¿Por qué te preocupas? ¡Simplemente es un pecado pequeño! (Vuelve a poner la piedra en la caja y sale con su caja por el lado izquierdo del escenario).

Pecador: (Amiga #2 entra del lado derecho de la plataforma.) Otro amiga se asustó tanto por lo que vio escrito sobre las piedras que enseguida las puso en la caja de nuevo, me miró con aversión y se alejó. (El amiga #2 coloca su caja en el piso, mira en la caja de la Pecadora y con una expresión de susto recoge su propia caja, se aleja corriendo y sale del escenario por el lado izquierdo).

(Amiga #3 entra por el lado derecho de la plataforma).  Una amiga íntima incluso me ayudó a llevar mi caja de piedras, pero con el tiempo, se puso demasiado pesada y un día se le cayó. (Amiga #3 intenta llevar la caja de la Pecadora y su propia caja pero no puede). Esta bien, sé que tienes tu propia caja de piedras que cargar. Gracias por haberme ayudado, pero entiendo que simplemente es demasiado peso para llevar.

AMIGA #3: Siento que no te puedo ayudar más, pero es que tu caja esta tan pesada.  (La amiga #3 mira en forma triste y sale con su caja por el lado izquierdo del escenario).

Alguien me dijo que yo debería ver a una consejera. (La Consejera entra al escenario por el lado izquierdo y coloca su caja sobre la mesa. La Pecadora lleva su caja y se une a la Consejera en la mesa).

Durante algún tiempo todo fue muy bien. Yo entraba a su oficina y vaciaba mi caja de piedras sobre la mesa. (Vacía la caja de piedras sobre la mesa). Hablábamos sobre las piedras, y créanme que no era nada fácil. (Las dos miran a las piedras como si las estuvieran analizándolas.) Después de analizar mis piedras, mi consejera me dijo:

Consejera: No es tu culpa. Eres una víctima. La culpa la tienen todos los demás.

Pecadora: Me sentía bien al hablar sobre las piedras, pero después de cada sesión yo colocaba las piedras otra vez en mi caja y las arrastraba hasta llegar a mi casa. (Coloca la caja en el suelo y la arrastra hasta el centro  de la escena. La consejera sale por el lado izquierdo de la escena). Cuánto quisiera yo encontrar a alguien que pueda ayudarme. Estoy tan cansada de tropezar con esta carga. ¡Necesito un poco de ayuda! ¡Quiero algún alivio! Quiero que alguien me ame y me perdone. (Inclina la cabeza entre las manos).

(Jesús entra a la escena por la izquierda y camina despacio hacia la Pecadora. Toca a la Pecadora en el hombro y mientras toma la caja de piedras la invita a que lo acompañe hasta la cruz.  La música de “Yo me rindo a ti” empieza a tocar.  Cuando termina de vaciar las piedras se arrodilla al lado del pecador mientras le extiende sus brazos.  Se abrazan y salen del escenario).

Directora:  “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dios le pidió a su Hijo Jesús (quién no cometió pecado) que tomara sobre él nuestro pecado y nos presentarnos sin pecado ante el Padre.  Jesús murió por nuestros pecados y por su sacrificio somos salvos.

Tú has estado sosteniendo una piedra que representa el pecado en tu vida. Dentro de un momento vas a tener la oportunidad de entregársela a Jesús y colocarla al pie de la cruz.  No tendrás que cargarla más.  Sólo Jesús puede llevar el peso de tu pecado. ¡Debido a la muerte de nuestro Salvador en la cruz y su resurrección, tú eres libre! Ven al pie de la cruz y entrégale a Cristo todos tus pecados.  “Tierno y amante Jesús te llama hoy”.  (Bajan las luces y el piano empieza a tocar el himno “Tierno y Amante”)

Oración

Nota: Para sustituir la representación de Jesús puede usarse una persona vestida de ángel que sea la mensajera enviada para llevar a la pecadora a los pies de Jesús en la cruz.

Recopilación