El mes de mayo es muy significativo para mí. Primeramente es el mes de mi cumpleaños. También es el mes de nuestro aniversario de bodas. Estos dos acontecimientos tan importantes que celebro en mayo lo hacen de especial significado para mí. Como si esto no fuera suficiente es también el mes cuando celebramos el Día de las Madres y tanto mis hijos biológicos como mis hijos adoptivos me hacen sentir muy especial para ellos.

Este año tuve la oportunidad de celebrar mi cumpleaños y el Día de las Madres de una forma muy especial. Estuve participando junto a mi esposo en un retiro para matrimonios en Cancún. Allí rodeada de amigos y en un ambiente de cariño y cordialidad pude agradecerle a Dios por el privilegio que me concede de servirle compartiendo con otras personas las bendiciones de las que he disfrutado en mi vida personal y en nuestro matrimonio. Si bien fue cierto que extrañé la compañía de  mis hijos, nueras y nietos, no puedo quejarme porque al pensar que estaba dedicando los talentos que Dios me ha dado a Su servicio, me sentí muy privilegiada.

Hoy quiero expresar mi profundo agradecimiento a:

Mi esposo porque ha sido el regalo de amor más grande que Dios me ha dado y junto a quien he aprendido lo que el verdadero amor y entrega significa

Mis hijos, por hacerme sentir la madre más feliz del mundo. Ustedes son una bendición para nosotros y la razón de nuestras constantes oraciones.

Mis nietas Ivonne y Sophia quienes son dos rosas en el jardín de mi corazón y agradezco a Dios por traerlas a  mi vida para enseñarme lo bello que es tener niñas en el hogar.

Mis tres nietos varones con quienes vuelvo a revivir mis días cuando corría detrás de mis hijos varones  escuchando sus risas, disfrutando sus travesuras y contándoles historias.

Mis dos hermanas que son el recuerdo de mi hogar paterno y de los días de mi niñez

Mis sobrinas y sobrinos los cuales son muy especiales para mí por el cariño que nos une

Mis cuatro cuñados los cuales me han enseñado que a la familia extendida se le llega a querer igual o tal vez más que a la familia de sangre, porque se les ama de corazón

Mis hijos adoptivos de todos los lugares donde hemos vivido y quienes llegaron a nuestra vida porque nos necesitaban tanto como nosotros a ellos para sentir que Dios nos considera una gran familia

Mis amigos cercanos y lejanos porque ellos me han enseñado que amigo es más que un hermano y su amor y fidelidad me han acompañado en todo momento

A todos ustedes gracias por el amor y el cariño que me han dado, los llevo en mi corazón,
Evelyn O.